Después de siete años de ausencia, Smart regresa oficialmente a la Argentina. La histórica división de citycars de Mercedes-Benz inicia una nueva etapa en el país de la mano de Prestige Auto, grupo de capitales nacionales que representa las cinco divisiones de la Estrella: Mercedes-Benz Autos, Mercedes-Benz Vans, Mercedes-AMG, Mercedes-Maybach y Smart.
La marca ya tuvo presencia en el mercado argentino entre 2010 y 2019, cuando comercializó el emblemático Fortwo. Ahora vuelve con una identidad completamente renovada, enfocada exclusivamente en la movilidad eléctrica. La nueva etapa comenzará con el Smart #2, un citycar urbano 100% eléctrico, heredero espiritual del clásico Fortwo. Con menos de 2,8 metros de largo, configuración de dos plazas, tracción trasera, una autonomía cercana a los 300 kilómetros y capacidad de carga rápida del 10% al 80% en aproximadamente 20 minutos, busca recuperar el espíritu del modelo que hizo famosa a la marca.
Sin embargo, Smart ya no es la misma de hace algunos años. Tras la alianza estratégica entre Mercedes-Benz y el grupo chino Geely, la compañía dejó de enfocarse exclusivamente en los tradicionales biplaza para convertirse en un fabricante global de vehículos eléctricos, ampliando su oferta hacia segmentos de mayor tamaño, especialmente el de los SUV. Actualmente, todos los modelos de Smart se producen en China en el marco de una sociedad conjunta entre Mercedes-Benz y Geely. Mercedes-Benz continúa liderando el diseño y la identidad de la marca, mientras que Geely aporta el desarrollo tecnológico, las plataformas y la fabricación.
La gama internacional está integrada por los Smart #1, #3 y #5, todos 100% eléctricos, con propuestas que abarcan desde vehículos urbanos hasta SUV compactos. La historia de Smart comenzó en 1994 como un proyecto impulsado por Mercedes-Benz y la firma relojera suiza Swatch. De esa unión surgió el nombre Smart, derivado de “Swatch Mercedes ART”. Años más tarde, Mercedes-Benz quedó como única propietaria de la marca, que alcanzó reconocimiento mundial gracias al Fortwo, uno de los citycars más emblemáticos de la industria. En 2019 se produjo el mayor cambio de su historia: Mercedes-Benz creó una empresa conjunta en partes iguales con Geely para transformar Smart en una marca exclusivamente eléctrica. De esta manera, aunque mantiene su origen alemán y el diseño bajo la órbita de Mercedes-Benz, hoy es una marca gestionada conjuntamente con Geely y produce todos sus vehículos en China.