La terminal asiática inició oficialmente sus operaciones en la Argentina con una propuesta que busca diferenciarse desde el primer día. La marca china de vehículos electrificados llega al país respaldada por Stellantis, uno de los grupos automotrices más importantes del mundo, ofreciendo una estructura comercial y de posventa propia, además de convertirse en una de las primeras marcas de origen chino en lanzar un plan de ahorro desde su desembarco.
Fundada en 2015 como una start-up especializada en vehículos de nuevas energías (NEV), Leapmotor se consolidó en pocos años como uno de los fabricantes chinos de mayor crecimiento, apostando por una gama completamente electrificada, un diseño futurista y una fuerte incorporación de tecnologías inteligentes.
El gran salto internacional llegó a comienzos de 2024, cuando Stellantis y Leapmotor crearon la empresa conjunta Leapmotor International BV, encargada de comercializar la marca fuera de China e incorporarla al portfolio global del grupo. Tras vender cerca de 600.000 vehículos durante 2025, la compañía proyecta superar el millón de unidades comercializadas en 2026, impulsada por el crecimiento de la demanda mundial de vehículos electrificados.
Uno de los aspectos más importantes del desembarco de Leapmotor es que llega a la Argentina como una filial oficial de Stellantis y no a través de un importador independiente, como ocurre con la mayoría de las marcas chinas presentes en el mercado local. Aunque los vehículos llegan completamente importados desde China, la operación comercial, el desarrollo de la red de concesionarios, la estrategia de marketing, el abastecimiento de repuestos y el servicio de posventa quedan bajo la estructura de Stellantis Argentina, brindando un respaldo diferencial desde el inicio de sus operaciones. Esta diferencia no es menor. Mientras un importador se limita a comercializar vehículos adquiridos en el exterior, una filial representa oficialmente a la marca y opera bajo el control de la casa matriz. Aunque no cuente con producción local, una filial aporta presencia oficial, planificación de largo plazo y un mayor compromiso con el mercado, ofreciendo a los clientes mayor confianza en aspectos como garantías, disponibilidad de repuestos y continuidad del negocio.
Precisamente, uno de los principales diferenciales de Leapmotor será su servicio de posventa. La marca aprovechará toda la infraestructura desarrollada por Stellantis en Argentina, con una red de más de 350 concesionarios, disponibilidad de repuestos originales, personal técnico especializado y más de un siglo de experiencia en el mercado local a través de marcas como Fiat y Peugeot. Este respaldo constituye una ventaja competitiva frente a otros fabricantes chinos que desembarcaron en el país mediante distribuidores independientes. Como parte de su estrategia comercial, Leapmotor también lanzó “Leapmotor Plan”, un plan de ahorro destinado a financiar la compra del nuevo B10 ultra-híbrido. El programa contempla un esquema de 84 cuotas bajo modalidad 80/20, con adjudicación pactada en las cuotas 4, 6, 9 y 12 abonando el 20% mediante alícuota extraordinaria.
La gama inicial estará compuesta por los nuevos B10 y C10, ambos equipados con tecnología REEV (Range Extended Electric Vehicle), también conocida como híbridos de autonomía extendida. En este sistema, las ruedas son impulsadas exclusivamente por motores eléctricos, mientras que el motor de combustión actúa únicamente como generador para recargar las baterías, permitiendo una autonomía superior a los 900 kilómetros en el caso del B10. En esta primera etapa, todos los vehículos comercializados en la Argentina llegarán 100% importados desde China. Sin embargo, Stellantis ya confirmó que la producción regional de Leapmotor comenzará en 2027 en el complejo industrial de Goiana, en Pernambuco, Brasil. Allí compartirán las instalaciones donde actualmente se fabrican modelos como Fiat Toro, Ram Rampage y diversos vehículos de Jeep, consolidando la estrategia de expansión regional de la marca y fortaleciendo su presencia en Sudamérica.