Considerado una potencial alternativa a los combustibles convencionales, los productos eléctricos, fueron planteados por las terminales automotrices como una opción válida de motilidad, asimismo los resultados no son los esperados.
En el último lustro, las principales marcas de vehículos han concretado una importante estrategia para ampliar su oferta en esta categoría, sin embargo, muchas contradicciones, menor rentabilidad, problemas logísticos para su correcto funcionamiento y menor retributivo la hora de renovar unidades ha conllevado a que la demanda presente una inquietante disminución en ventas, sobre todo en los principales países europeos.
Reflejado en los datos de agosto 2024, las ventas de vehículos eléctricos a batería se desplomaron un 43.9% interanual en el viejo continente.
Un total de 92,627 unidades vendidas en agosto de 2024, mientras que durante el mismo mes de 2023 se comercializaron 165,204 unidades, lo que significa una drástica caída en ventas. Este ranking decreciente en ventas de estos vehículos está encabezado por Alemania: – 68.8%, mientras que Francia no se quedó atrás, con una caída del – 33.1%.
Estas métricas son muy seguidas por parte de las terminales en la materia, lo cual ha llevado a considerar mayores opciones a futuro en cuanto a la sustentabilidad ecológica, para finalizar es importante destacar que los productos híbridos, impulsados por una mecánica a combustión más una eléctrica mantienen, una perspectiva positiva para las empresas y usuarios. Alguna de las alternativas que se analizan profundizar a mediano plazo son: